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Rosquillas de masa madre, y cómo ver el mundo a través de las plantas

1 junio 2009

Ayer preparé algo para afrontar con alegría los desayunos semanales. Esta es una adaptación de las beignets au levain de Jane. La gran diferencia es que ella las fríe y a mi, con el calor, lo último que me apetecía era ponerme de fritanga. Así que las hice en el horno. Y además, adapté la receta a los ingredientes que tenía a mano, y le añadí el toque de agua de azahar que es algo que me pierde.

Rosquillas de masa madre:

300 gr de harina de fuerza
100 gr de harina de centeno blanca
50 gr de sémola de trigo duro
220 ml de leche
1 cucharada sopera de agua de azahar
20 gr de azúcar morena (aromatizada con una vaina de vainilla)
100 gr de masa madre de centeno oscuro
4 gr de levadura fresca de panadero
1 huevo (yo puse 100 gr de una mezcla que me sobró de hacer buñuelos de calabacín)
7 gr de sal
50 gr de mantequilla en pomada

Mezclar las harinas, la leche, el azahar, el azúcar, la masa madre, la levadura, el huevo y la sal (o sea, todos los ingredientes excepto la mantequilla) y amasar hasta tener una masa homogénea y bastante firme (se ablandará mucho cuando añadamos la mantequilla).
Añadir la mantequilla en pomada y volver a amasar hasta que esté perfectamente integrada. La consistencia de la masa será parecida a la del roscón de reyes, un poco blanda y pegajosa, así que es imprescindible tener a mano aceite o agua para poder remojarnos las manos (si no, imposible trabajarla).
En un bol untado en aceite, tapada, dejarla levar hasta que doble su volumen. Yo la dejé 24 h en la nevera (más que nada, porque me largué todo el día siguiente de pateada a Anaga).
Sacar la masa del bol y aplastarla hasta tener una lámina de 1 cm de espesor. Con ayuda de dos vasos (yo usé un vaso de agua ancho y un vaso de chupito) cortar redondeles de masa con el vaso grande y cortar los huecos de las rosquillas con el pequeño.
Dejar subir las rosquillas en papel de horno, y precalentar el horno a 180º. Hornear por tandas durante 20 minutos, y dejar enfriar en una rejilla.

Disfrutadlas en el desayuno o la merienda, con un buen libro, como este que me han regalado: “La botánica del deseo”, de Michael Pollan. Estoy enganchada a lo que escribe este hombre. En este libro plantea la tesis de que los humanos no somos los que dominamos a las plantas, sino que son ellas las que nos utilizan para sus fines, igual que a los humildes abejorros. A través de 4 casos (la manzana, el tulipán, el cannabis y la patata) relacionados con 4 deseos humanos (de dulzura, belleza, evasión y control) desarrolla su propia visión “pomocentrista” de la relación entre el hombre y la naturaleza:

Considerar estas plantas como socios activos en una relación íntima y recíproca supone mirarnos también a nosotros mismos de un modo diferente: como objeto de los deseos y propósitos de otras especies, como una de las nuevas abejas del jardín de Darwin -ingeniosa, a veces imprudente y nada consciente de sí misma-.

Voy a empezar a mirar mi huerta con otros ojos…..

11 comentarios leave one →
  1. Carmen permalink
    1 junio 2009 7:38 pm

    ¡que chulo todo! las rosquillas, tu huerto, el libro. Yo estoy intentando en mi patio cultivar algo y ese libro, me parece a mi que va a llegar a mis manos :))))

    Las rosquillas están de muerte!! lo que tienen por encima es sémola de trigo?

    Besos

  2. más pan permalink
    1 junio 2009 11:15 pm

    dice Carmen:
    ‘lo que tienen por encima es sémola de trigo?’

    ¿¿y le preguntas eso a Ajonjolí??😉

  3. QJones permalink
    2 junio 2009 4:09 am

    Ay, madre mía! El mundo se divide en dos tipos de personas: los que andamos copiando lo que se nos pone por delante, y los que inventais, adaptais y creais cosas nuevas. Qué envidia.

    (Muy bueno, máspan, jajajajaaaa!)

  4. Gusete permalink
    2 junio 2009 6:49 am

    Hay tanto por copiar!!!!!😉

    Fantástica la entrada, Ajo.
    El libro desarrolla una idea que me encanta, llevada al extremo: mira el mundo desde fuera de los ojos del hombre, e intenta interpretarlo. Es fácil de encontrar?

  5. Juantxo permalink
    2 junio 2009 7:02 am

    Esos buñuelos los hice yo tal y como están en la receta de Jane, estaban de traca. Creo que la siguiente tanda va al horno, creo no, estoy seguro. Menuda pintaza. Ayyyyyy!! la huerta, si yo tuviera una, la miraría con estos ojos, con otros y con… envidia cochina que tiene uno.
    Musuak,
    Juantxo

  6. Anonymous permalink
    2 junio 2009 8:08 am

    tempus in agrorum cultu consúmere dulce est
    «Es grato emplear el tiempo cultivando la tierra». Ovidio, Pónticas

    Un saludo lleno de envidia, Ajonjoli
    😉

    Maria C.

  7. epa! permalink
    2 junio 2009 8:38 am

    Guau, qué pinta. A mi me encanta eso de cambiar la técnica (lo de meter las masas para de fritos en el horno y ver qué pasa…). Seguro que están de muerte.
    Me parece muy interesante lo de la botánica. Yo intento tener un maceto-huerto en mi balcón, de momento sin mucho éxito (tomates de ensalada pero de tamaño cherry, eso sí, muy buenos, y alguna cosilla más); pero no sé si será cierto eso de que es el hombre el que está al sericio de las plantas. Ojalá fuera así más veces…
    Bicos a todos

  8. Ajonjoli permalink
    2 junio 2009 10:04 am

    Carmen, pues máspan ha dado en el clavo: lo que llevan encima es, precisamente, ¡ajonjolí! Y a otras les puse semillas de amapola.

    Máspan, muy bueno😉

    QJones, entonces yo estoy en medio, porque estoy es medio copia-medio adaptación……

    Gusete, el libro debe ser muy fácil de encontrar. Un libro que encuentras en Tenerife, seguro que en Madrid lo deben vender en todas partes! Creo que mi chico lo encontró en la librería del CI.

    Juantxo, a mí es que horneados me parecían más aptos para el desayuno (el uso primordial que le damos en casa) Y la verdad es que abiertos, tostaditos, y con mantequilla y mermelada están buenísimos!! Y lo de la huerta, todo es ponerse, seguro que por tu ciudad hay alguien que alquile terrenitos para huertas familiares, de eso ya hay hasta en Madrid.

    Maria C., lo de tu cultura es como para hacer reverencias, me has dejado anonadada con la cita. Joder, citando a Ovidio, así, como quien no quiere la cosa….. el otro día Canny cita a Voltaire y hoy tú a Ovidio, ¡me tengo que poner las pilas con los clásicos!

    epa! están buenas, sí, ¡no puedo negarlo! Lo del macetohuerto puede dar mucho de si, ¿las lechugas no se dan bien?

  9. Carmen permalink
    3 junio 2009 5:11 am

    más pan Pues tienes toda la razón del mundo… Muy bueno :))))

  10. salvia permalink
    3 junio 2009 11:25 am

    Madre mía que rosquillas!!!! mmmmmm qué ganas de hincar el diente a unas pocas (no sé 2, 3, 4……) Besotes!!!

  11. Atiras permalink
    3 junio 2009 8:11 pm

    Si que te han quedado bonitas las rosquillas si…
    Respecto al libro, me has llenado de curiosidad, me lo comprare en seguida…trabajo en biologia vegetal y es muy urgente que me lo compre…a ver si toda mi investigacion es erronea!!!

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