Focacha del Matarraña
- Buenosdías –le contesto-, bonito paisaje.
- Si que lo es, si. – Me dice, moviendo las manos en un gesto que, desde aquí arriba, abarca un mundo entero.- Tendría usted que verlo con los almendros en flor, ¡qué colores!.
- Dicen que se parece a la Toscana italiana –le digo, intentando ganarme su confianza.
- Querrá usted decir –me replica, alejándose ofendido- que la Toscana se parece a esto.
La receta de la masa es la de la focaccia con poolish de El Aprendiz de Panadero de Peter Reinhart, con menos levadura. Lleva:
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Un poolish elaborado el día anterior con 275 g de harina, 290 ml de agua y 4 g de levadura prensada fresca. Fermenta unas 3 horas a temperatura ambiente y se deja una noche al menos en la nevera.
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340 g de harina de fuerza.
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14 g de sal.
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10 g de levadura prensada fresca.
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90 ml de aceite de oliva virgen (el mío, de cosecha familiar, la repera de bueno!)
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180 ml de agua, a temperatura ambiente

Reconozco que el amasado manual de engrudos tan sumamente líquidos como este me da mucho respeto. Cuando sea mayor y tenga una encimera gigantesca, no me importará estucarla entera, pero de momento me apaño haciendo un buen trabajo con la thermomix, y acabando con pliegues en un tupperware. Esta masa se tiró, una vez mezclados los ingredientes, 10 minutos dando vueltas en la thermo a velocidad espiga. Hizo toda la fermentación primaria en tupper, con pliegues a los 5, 30 y 60 minutos, y otros 60 minutos de reposo y burbujeo.
La saqué del tupper directamente a la bandeja del horno, cubierta de papel. Allí estiré la masa mientras la impregnaba de aceitillo rico infusionado de romero y orégano, y coloreado con pimentón dulce. Acabó por cubrir casi toda la bandeja, y al crecer la cubrió del todo. La tapé con film transparente y la dejé meditando más o menos horita y media (ya estaba llenita de burbujas). Aquí le metí dedos para hacer la superficie típica de la focaccia y que el aceite penetrase algo en la masa. De paso, la llené de aceitunillas negras también caseras (potentes y buenísimas, aliñadas solo con sal), y la metí en el horno a 250ºC 10 minutos, y otros 15 a 230ºC, con giro para dorarla uniformemente. La retiré del horno, de la bandeja y del papel inmediatamente, y la enfrié en rejilla.
La foto de la superficie no le hace justicia, maldita luz! Era preciosa, estaba demasiado buena. Teniamos surtidito de quesos y embutidos para acompañar, pero se comía sola sin necesidad de nada más.



¿Qué harina usaste, lisensiadoconhonores? ¿cerocero?
Tengo unas aceitunas negras turcas (siyah zeytin) de cágatelorito esperando un momento como éste. Y nunca he hecho una focacha, así que…
Pos no, usé la harina serrana esta que tengo chica-para-todo, de la que te llevé un par de kilillos. Con la 00 la cosa debe tornarse orgásmica…
Aunque ya me metes miedo con lo liquida que queda la masa, es uno de mis “debes”.Me he leido 20 veces la receta del libro “El Aprendiz de Panadero” y al final siempre me rajo!!!
¡Quitaos ese miedo líquido ya! En cuanto lo hagáis varias veces veréis como, incluso, mola. A mí me mola.
mmmm Conozco esa zona y esas aceitunas, buenas, buenas, Sí señor.
La focacha tiene una pinta increibleeee. Qué buenas son, pordiosss !!!
besitos
¡Qué pinta de focacha!
¿Has probado a usar la misma masa como base de pizza?
un saludo,
david
Impresionante!!
Cómo narices se consiguen esos agujeros?? Con experiéncia, supongo…
Marisa
Como la anterior, otra entrada directa al cuore… I tant que existe!!
muá Gusi!!!
paracuentaaaaaa!!!
pero que bonito el escrito y que maravilla la focacha (como por allí dirian eso es un coc!)
petons!
Pachi, todo es ponerse. Lo más dificil es parar de comerla
QJ, tengo poco espacio para amasar, lo justo para masas compactitas…
Carmen, has estado? Es muy agradable. Tengo allí un horno de leña esperándome en mitad de un olivar
David, no la he probado… Quedaría curiosa, seguro.
Marisa, de verdad, es la primera vez que la hago. El misterio está en masa líquida+levadura=poca tensión superficial=bolsas de gas más grandes. Si sigues el método al pie de la letra te saldrán. Recuerda, el panadero es un ser paciente..
Martola, que decirte, que muas para ti más gordos, a ver si nos los damos en pleno Matarraña ¿Reviviste er bisho?
Cuñá,
rebautizado como coc, keleden a la Toscana
Qué va Gusi, no lo he revivido… no he tenido ni así de tiempo y le tengo muchas ganas, esta semana que viene trataré de ir a lo de Mò y le hacemos el boca a boca juntas (que feo queda esto, -o no
-, y nos amasamos algo digno con la bicheja yanki -esto queda peor!!
)-, en fín, que estoy un poco suelta hoy… sí, sí, Matarraña con foc de llenya i olivetes con tu wapa i els nens… para cuando?!!
hoy me sale intimild, que me suena a jabón líquido para bajos… -estoy fatal, chico
- muá!
Sí, conozco Matarraña, una zona preciosa.
)) Un horno de leña!! qué lujazo!!
Besos
Os sigo desde hace poco pero me gusta mucho vuestro blog y las recetas que publicáis y…no sabéis como me ha sorprendido y alegrado este post. Yo nací en el Matarraña.
Qué maravilla!!!!!! Besos!!!
Y tanto que existe…. sobre todo su exquisito aceite, en casa lo consumimos de toda la vida