Estamos casi en Navidad y dentro de muy pocos días me voy a mi tierra. Mi último post de este año 2009 es un pan gallego. Quizás recuerde al de Cea o al de Ousá o quizás no… (soy gallega)
Es un pan con una corteza dura y una miga suave, esponjosa, algo oscura por el centeno. Huele a mi tierra, no en vano las harinas son de allí, gracias a Manel que ha hecho de enlace para conseguirlas y un gran trabajo recopilando panes tradicionales gallegos e investigando sobre ellos. Quizás también sea por la proximidad de mi encuentro con sus paisajes y sus gentes… Está hecho con paciencia, con mimo, con mucho amor, con energía y suavidad. Estaba tranquila mientras amasaba y muy atenta. He sonreído muchas veces con este pan. Amasar es un acto de concentración y de paz, me lleva a mi interior y lo he dicho en muchas otras ocasiones: me hace ser mejor persona.
Hoy ha sido un día especial, de mucho compartir; de pequeños gestos llenos de profundos significados, de risas y sentimientos. De esos días en que uno se dice: no necesito nada más, está todo perfecto. Desde ese sentimiento, quiero desearos a todos aquéllos que paséis por aquí que haya Paz en vuestros corazones, que la alegría os llene de risas, que la salud esté presente y que el amor, en todas sus acepciones, os sonría. ¡¡Felices Fiestas!!
Este pan está hecho con 300 grs. de Harina de fuerza gallega, 150 grs. de harina de centeno gallega, 175 grs. de masa madre, 270 grs. de agua y 9 grs. de sal.
Se mezcla la masa madre con el agua y con unos 50 grs. de harina, se bate bien. Se le añade el resto de la harina y se deja reposar unos 15 ó 20 minutos. Se le añade la sal y se amasa. Yo la he amasado durante unos 50 minutos. La he dejado reposar una hora y vuelto a amasar unos 10 minutos. La he dejado en nevera toda la noche. La he retirado a la mañana siguiente. Una hora para que se adaptase a la temperatura ambiente unos 20 grados o quizás menos en mi cocina. Le he dado forma de hogaza y dejado reposar unos veinte minutos. He cogido la hogaza por el centro y por debajo y dejé que colgase un poco, he dado un corte profundo en el centro, para que se alargarse un poco la hogaza (aquí se puede ver) y la dejé reposar unos cinco minutos. Horno a 220º con un poco de vapor durante unos quince minutos. Cuando llegó a su máximo crecimiento, bajé la temperatura a 200º y retiré el cuenco con agua. La dejé cociéndose durante una hora o quizás algo más hasta que ha cogido un color dorado.
A disfrutar….
Dicen por ahí que hay pocos libros buenos de pan en castellano. Quizá convenga puntualizar que faltan libros de pan más técnicos para el panadero artesano. Pasamos de títulos muy simplones a bibliografía para el profesional, sin ese intermedio dedicado al artesano casero que quiere saber más, sobre todo más “porqués” . El libro del que he sacado la receta de hoy cuadra en la categoría de los simples, sin que eso le haga perder utilidad. Se trata de Panes, cinco tipos de masa para elaborar 50 tipos de pan de Richard Bertinet, libro perfecto para el nuevo aficionado, que propone distintas variaciones a partir de masa blanca, de aceite, morena, de centeno y dulce, hechas todas con levadura fresca, nada de masa madre.
Una de las recetas para mi gusto más atractivas es la del Pan de aceitunas, que yo he adaptado para que incluya masa madre de centeno y un prefermento, en lugar de levadura, disminuyendo además la cantidad de ésta. En honor a la verdad, este pan tiene tanto sabor por la olivada que quizá el uso de masa madre y el prefermento es un poco excesivo, pero en fin. Se hace así:
- 100 g de masa madre de centeno integral, 100% hidratación
- 255 g de prefermento (150 g de harina de fuerza, 100 g de agua, 5 g de levadura), elaborados el día anterior, con noche de reposo en nevera
- 250 g de harina de fuerza
- 50 g de harina de centeno
- 10 g de sal
- 200 g de agua
- 100 g de olivada, preparada con 90 g de olivas negras deshuesadas y 10 g de aceite de oliva, a los que se añade un poco de tomillo y romero, y se pasan por la picadora hasta dejar una pasta bien fina.
Amasado francés, prolongado hasta obtener una masa más o menos fina, que reposa una hora más o menos. Se vuelca en la encimera, se divide en tres partes más o menos iguales, se extienden y se les pone la olivada por encima, para después enrollarlas como un batard. Se colocan a fermentar en paño o couche enharinada, y se dejan tranquilos una horita. Se pasan a la pala y allí se hace un corte longitudinal en la zona central de cada batard, intentando profundizar justo hasta la capa de olivada. Horno precalentado con vapor, a 240ºC, 20-25 minutos. 5-10 minutos más de horno entreabierto, para secar la corteza. Enfriado final en rejilla. Consumo con cualquier cosa, lo malo es que solo ya esta cojonudo.
No se hacer fotos al pan, desmerezco mis panes con fotos planas y faltas de conocimiento. Y es que el poco tiempo libre que tengo se lo dedico al pan, y las fotos las hago siempre en minutos, sin preparación, con la luz que entre, y reclamado desde otra parte de la casa para que acabe ya con esta vaina… Lástima de foto, la verdad… ;-p
Como os podéis imaginar, a una, la Navidad la pilla completamente desprevenida en Canarias.
Aquí te das cuenta de que ha llegado el otoño porque se empiezan a vender castañas asadas en la calle, aunque tú sigas yendo en “cholas” (chanclas). Y te das cuenta de que llega la Navidad cuando en los supermercados empiezan a vender truchas. Las truchas son unas empanadillas dulces rellenas de batata o cabello de ángel, entre otras cosas, y son un dulce típico de Navidad en las islas Canarias. He estado intentando encontrar el origen del nombre, pero no ha habido manera, así que si algún lector canario lo conoce, le agradecería que me lo contara.
Ingredientes para unas 30 truchas,
para la masa
1/2 kg de harina de repostería
1/2 cucharadita de levadura
100 gr de mantequilla
el zumo de dos naranjas (200 ml)
1 cucharada de grappa y otra de vino de miel (la receta original lleva anís)
para el relleno
1/2 kg de batatas (yo usé batata roja de Lanzarote)
125 gr de almendra en polvo
1 yema (la clara se utiliza para pincelar las truchas)
1 cucharadita de canela
la ralladura de un limón
150 gr de azúcar
100 gr de pasas
agua de azahar para remojar las pasas
anís estrellado para hervir la batata
Poner las pasas en remojo en el agua de azahar. Pelar las batatas y hervirlas en agua con un puñado de anises. Cuando estén blandas, escurrirlas bien y mezclar con el resto de ingredientes hasta obtener una pasta homogénea.
Precalentar el horno a 180ºC. Aplanar la masa con ayuda de un rodillo y cortar círculos usando un cortador redondo o un vaso de boca ancha. Rellenar con un montoncito de masa, y cerrar pincelando los bordes con la clara del huevo para que se sellen bien. Marcar los bordes con un tenedor, poner en la bandeja de horno encima de papel sulfurizado.
Cuando tengamos todas las truchas en la bandeja, pincelarlas con la clara del huevo y hornear hasta que estén doradas (en ni horno, unos 25 minutos).
Tradicionalmente las truchas se fríen en aceite bien caliente, pero yo prefiero hornearlas porque quedan más ligeras.
Servir espolvoreadas con azúcar glas.
Le dan mil vueltas a las que se compran en los supermercados.
Receta tuneada a partir de una de Cultura Tradicional de Gran Canaria.
A veces las cosas (y los panes) salen por improvisación, porque los días se complican. Uno piensa que horneará a las 3 de la tarde, y acaba haciéndolo a las 10 de la noche. Bueno, para eso está la nevera. Y, en este caso, desde luego ayudó a redondear un pan estupendo
En anteriores ocasiones (aquí, y aquí) ya he dejado caer que me encanta hacer pan con harina de sémola (o semolina): Me gusta en el amasado, elástico y gustoso, y en el crujiente y tupido resultado final. Me faltaban un par de recetas de panes de sémola por probar, y ésta es una de ellas, hecho solo con masa madre, sin nada de levadura. La receta la teneis aquí, aunque os la repito de acuerdo a los tiempos que he usado yo:
PAN DE MASA MADRE CON HARINA DE SÉMOLA
Ingredientes:
- 245 g masa madre (30 g de masa madre de la nevera, refrescados una primera vez con 30 de harina y 30 de agua, y una segunda vez con 50 de agua y 105 de harina)
- 225 g de harina de sémola
- 225 g de harina de trigo
- 300 g de agua
- 18 g de miel
- 11 g de sal
Se hace una autólisis previa de las harinas con el agua, mezclándolas y dejándolas reposar unos 20 minutillos. Se mezclán después el resto de ingredientes, amasando hasta que ontener una cosa fina y suave (unos 15 minutos de sorprendente transformación), que se deja reposar unas 4 horas para que los bichos empiecen a hacer sus cositas ahí dentro, con poesía y determinación. Se divide en dos piezas de unos 500 g, con las que se forman dos torpedos (batards) que reposarán en trapo enharinado (couche) teóricamente de 2 a 4 horas. En mi caso, la cosa se iba alargando, con salida a la calle incluida, así que tras hora y media de temperatura ambiente, se tiraron los torpedos 3 horitas en la nevera, y otra horita larga fuera después. Greñado y horno a 220ºC, con vapor los primeros 10 minutos. 30 minutos de horneado total, vigilando el color para darles la vuelta si es necesario. Enfriado en rejilla.
Este pan empieza a ser una manía, lo reconozco, me repito mucho, pero la estructura de la miga es de las más bonitas que me han salido hasta la fecha, y el sabor profundísimo. Además de nuestros desayunos del fin de semana, amenizó un tajine de cordero que estaba para reventar. Gusete recomienda 100%!!!!
Que os aproveche!
De niña, como a todos los niños de mi pueblo, me encantaba que llegase Pascua para ir a buscar la rosca a casa de la madrina. Era una visión curiosa ver a todos los niños con sus roscas por la calle. Más o menos grandes, según la edad, porque cada rosca llevaba un huevo por cada año cumplido, entero con su cascara, sobresaliendo de la rosca. Por este motivo las roscas iban aumentando de tamaño, según se cumplían años. Lo normal era que se diese rosca hasta los diez ó doce años. Yo no tuve tanta suerte, mi madrina dejó de dármela cuando tenía unos cinco años y volví a casa triste y llorosa. Mi madre me consoló y me colgó al cuello una de las roscas más grande que había hecho
La costumbre casi se ha perdido y hay personas que sustituyen el huevo por bolsitas con monedas, metidas dentro de la rosca o se han decantado por los huevos de Pascua. Con este tipo de masa se hacen entrenzados que se venden en las panaderias en cualquier momento del año.
Recuerdo el olor de la masa, las grandes tablas dónde mi madre dejaba reposar las roscas y los entrenzados, el olor de las roscas recién llegadas del horno y que impregnaban la casa. La manteca de vaca, guardada durante todo el año. Hoy rememoro eses momentos porque mi casa está llena de ese olor que me recuerda a mi infancia. He recuperado la receta de mi madre que a su vez se la había dado Sra. Emma, dueña de la panadería dónde mi madre cocía toda la repostería y empanadas que se hacían en casa. Gracias a ellas y también a Sita por apuntar algún ingrediente que a mi madre ya se le había olvidado.
Ingredientes:
250 grs. de harina de fuerza
200 grs. de leche
150 grs. de masa madre
2 huevos
100 grs. de manteca de vaca (en pomada)
100 grs. de azúcar
1 rama de canela
Un poquito menos de½ cucharadita de esencia de vainilla
Ralladura de limón
Se infusiona la leche con la rama de canela. Se deja enfriar. Se mezcla la masa madre con la leche y un poco de harina, se bate un poquito. Se le añaden el resto de los ingredientes, ( la manteca se incorporará en dos o tres veces ) y se amasa muy bien. Es una masa bastante liquida. Yo he usado el método francés, más conocido por Bertinet. He amasado casi 50 minutos. La masa debe quedar muy lisa y brillante. La dejé reposar durante toda la noche. Por la mañana formé la trenza y la dejé hasta que casi dobló su volumen. Unos diez minutos antes de meterla al horno la barnicé con huevo batido y por encima un poco de azúcar húmedo. Horneado a 180º con aire durante unos 25 minutos. Pinchar con una aguja o un palito para ver si está bien cocido por dentro y dejar enfriar. Es una delicia, con un chocolate bien caliente es lo más de lo más. Tierno, suave, esponjoso, con un sabor delicado, mezcla de cítrico, vainilla, canela… y un aroma mmmm
A disfrutar…
Bueno, en esta entrada los protagonistas no van a ser mis panes, ni siquiera yo.
Estaba esperando este día desde hace tiempo. Tenía en mente poner una entrada con es@s enan@s que veo todos los días. San Andres es el patrón de mi pueblo y se celebra ho,y día 30, pero,en la Ikastola donde trabajo se celebra en vísperas. Es un día grande que se celebra todos los años. L@s niñ@s se lo pasan de traca y el resto también, claro. Vienen vestidos de baserritarras y no tienen clase, yuuupiiiiii!!
Ese día cuando llegue a currar, el amanecer estaba como se ve en las fotos. Se adivinaba que iba a hacer un buen día… y así fue. No tenéis más que ver las fotos para daros cuenta de que trabajo en un lugar privilegiado, a 2km. y medio de Eibar, en plena naturaleza, dirección a uno de los sitios mas guapos que tenemos, Arrate. Al menos, por ese lado tengo suerte.
Y ¿qué hacen l@s niñ@s y profesores/as ese día, para que yo les ponga una entrada?
Empezar, empiezan unos días antes con los preparativos. Hay que traer los productos para montar una exposición, verduras, tortas, utensilios antiguos… Ya sabéis esas cosas. Ensayar las canciones, versos, bailes… Ese día todo tiene que salir lo mas perfecto posible. ¿Por qué? Pues porque vienen las personas que más quieren: padres, abuelos, hermanos… en una palabra, sus familiares. Por lo tanto, les tienen que impresionar… Y yo diría que lo consiguen.
La Ikastola se pone hasta arriba de gente. Te los encuentras por todos lados, en los pasillos, en las aulas, servicios… No sabría deciros cuantas personas vienen. 700/800, ¿más?… un mogollón.
Empiezan a aparecer a eso de las 12. Para empezar, como bienvenida, se les baila el agurra. A continuación, todos los cursos hacen su actuación. Unos cantan, otros recitan versos, etc… todo muy bien preparado. Como os he dicho, “un gran día”.
Cuando terminan, l@s niñ@s bajan a comer y los visitantes se quedan un rato para tomar algo. Y ¿qué hay entre esas cosas que toman? Pues, entre las cosas que degustan hay un producto muy tipico de aquí, el TALO.
Pues que os pensábais, que hasta las 12 es@s enan@s no hacen nada ¿o qué? Pues no son currelas ni nada, ejem ejem, jeje.
Los elaboran los de 4º, 5º y 6º con ayuda de l@s profesores/as. Algunos talos tienen una pinta inmejorable, otros no tanto, pero todos cojonudos. 500 talos o más. ¿No estáis conmigo en que tienen su mérito? Mientras tanto, los más pequeños hacen dibujos y cosas de esas, para decorar las aulas y que los vean los que vienen de visita. Que ellos también son currelas, ¿eh?
A continuación, los ingredientes que usaron para hacer los talos:
- Harina de maiz
- Un poco de harina de trigo (esto es trampa, pero bueno…)
- Agua caliente
- Sal
No os pongo las cantidades porque no los pesé.
Mientras cocían el chorizo en la cocina, ellos con la ayuda de l@s profesores/as se pusieron manos a la masa.
Poner la harina en la mesa, hacer un volcán, añadir la sal y el agua. Mezclar con los dedos y después amasar hasta que quede una masa suave. Tapar (no es obligatorio) un momento. Después coger trozos, darles forma cilíndrica y aplanada. Echar a una sarten caliente y cuando estén hechos sacarlos. Ponerles el chorizo y ñam ñam. Eso es lo que hice yo, ñamñamñam. ¡¡¡Qué buenos!!!
A la tarde, juegos y deporte rural vasco. Bien, ¿no? No me diréis que no es un gran día, ¿eh? ¿Queee? ¿que vosotros sois capaces de hacerlo mejor? No lo creo.
Esta entrada se la dedico a todos los que tomaron parte en ese gran día.
Muxu bana. Un beso para cada uno.
Saludos a todos. Somos David y Alicia y, después de mucho tiempo leyéndoos y aprendiendo, por fin nos atrevemos a escribir nuestro primer post, que ya teníamos ganas. Por favor, leedlo con indulgencia
Os mostramos una selección de panes que hemos hecho para comer con una fondue de queso (David es francés y ya no se aguantaba con este invierno que parece que no llega). Todos son con masa madre. Me inicié en esto de la masa madre gracias a Carmen. Yo había intentado hacerla en alguna ocasión, pero se me resistía. Cuando fui a recoger las harinas del Rincón del Segura, Carmen fue tan amable de regalarme un poquito de su masa madre San Francisco. ¡Por fin la tenía yo también! Desde entonces, la masa madre es mi obsesión.
Para la fondue de queso se suele utilizar un pan de campo de miga densa para que el trozo de pan se sujete bien al tenedor y no se caiga (recordemos que quien pierde su trozo de pan en el “caquelon” tiene que hacer lo que los demás hayan acordado como castigo). Lo cierto es que con la masa madre, la miga suele ser muy elástica y no se deshace. Así pues, hicimos un pan de trigo y espelta, otro de trigo y centeno, otro de trigo y muesli y, para dar un toque más original, una focaccia de tomate, orégano y sal negra de Hawai. El que mejor salió fue el de trigo y espelta, ni idea de porqué. El caso es que a mí me parece que todos los panes con masa madre están siempre buenísimos, por muy acidillos que salgan cuando me paso con el tiempo de fermentación. O puede que sea porque los hago yo y la ilusión hace que todo sepa bien, no sé…
No pongo las recetas porque creo que todos los panes se basan en los panes que habéis publicado ya aquí, así que no aportarían mucho.
Es la primera vez que publicamos desde que MTM se cambió a WordPress, y andamos un poco perdidos, así como estamos seguros de hacer algo mal, aún así queríamso publicar esta recetas,que es nuestra adaptación para los celíacos y alérgicos al huevo, de una de las tradicionales delicias de Turquía, que además, según parece los cocineros del Palacio de Topkapi Saray, preparaban ya este Baklava en 1473 al Sultán Mehmet II, El conquistador, que fue quien conquisto Costantinopla en 1453 y la rebautizó como Estambul; además también fue quien ordenó construir el mercado posiblemente más famoso de la tierra: El Gran Bazar.
Por supuesto que el Baklava o Sütlü Noriye turco, se realiza con harina de trigo de buena calidad, o con una pasta de hojaldre llamada Yufka, y también con huevo; pero nosotros lo hemos adaptado realizando el hojaldre, utilizando harina Proceli Basic Mix, que no contiene huevo, y no hemos empleado ningún huevo en todo el proceso, por lo que también es apto para personas con alergia al huevo, que muchas veces también tienen problemas para poder probar muchos postres, es más, el otro día compramos un queso, y nos llamó la atención que entre sus ingredientes (nosotros siempre leemos todos) habían utilizado lisozima, que es un derivado del huevo.
Cuando hicimos esta receta, para nosotros fue un verdadero reto, ya que nunca habíamos hecho masa de hojaldre, sino que nos habíamos limitado a encargarla en una pastelería de productos sin gluten.
INGREDIENTES:
Para 500 Gramos de masa de hojaldre rápido:
- Mantequilla congelada en cubos pequeños, 200 g.
- Harina Proceli Basic Mix*, 200 g.
- Agua helada, 90 g.
- Sal, ½ cucharadita.
- Vinagre de jerez, 1 cucharadita.
PARA EL RELLENO:
- Mantequilla, 100 g
- Almendra cruda fileteada, 125 g.
PARA JARABE O CARAMELO:
- Agua, 150 ml.
- Azúcar, 250 g.
- Miel, 1 cucharada.
- Zumo de limón, ½ ud.
DECORACIÓN:
- Pistachos picados, 20 g.
PREPARACION DEl HOJALDRE RÁPIDO EN THERMOMIX:
Antes de nada, tendremos que haber cortado en cubitos la mantequilla, para congelarla por lo menos el día anterior.
Para conseguir agua halada, nosotros hemos introducido en el vaso de la Thermomix cubitos de hielo y los hemos picado a velocidad 5, hasta conseguir que salga agua, y lo hemos pasado a un bol. Además, al triturar el hielo, conseguimos dejar el vaso de la máquina muy frío.
Ponemos todos los ingredientes por el orden que se marca en el vaso y programamos 20 segundos, a velocidad 6. Retiramos la masa de vaso y formamos una bola, que envolvemos en papel plástico o en una bolsa de congelación, y lo dejamos reposar en el frigorífico durante 20 minutos.
Como siempre y sobre todo con las harinas sin gluten que son muy pegajosas, podremos bien espolvorear con harina Proceli la zona de trabajo, o colocar la mitad de la masa entre dos plásticos, para trabajarla con el rodillo (Tendremos que realizar los mismos pasos con la otra mitad).
Con el rodillo, estiramos esta mitad de la masa y le damos forma de rectángulo de unos 40 x 30 cm. aproximadamente.
Doblamos la masa en tres partes montando una sobre otra.
Con los dobleces de frente a nosotros, volvemos a estirar l masa formando otro rectángulo de 40 x 30 cm.
Repetimos dos veces más esta operación. Una vez extendida por última vez la masa, colocamos un papel de plástico de una longitud aproximada de 45 cm., con el fin de que no se pegue la masa, y la dejamos reposar de nuevo en el frigorífico otros 20 minutos antes de utilizarla. Para utilizarla, cortaremos estos dos trozos por la mitad, para obtener cuatro láminas de pasta de una medida aproximada de 15 x 20 centímetros.
PREPARACION DE LAS DELICIAS DE ESTAMBUL:
Mientras que transcurren los 20 minutos de reposo de la masa en el frigorífico, podemos ir adelantando los pasos de los ingredientes para el relleno, para los que pondremos unos 80 g aproximadamente de mantequilla en un cazo a fuego lento, para que se funda.
En nuestro caso, hemos utilizado una fuente para horno de cristal, pero creemos que es mejor utilizar un recipiente rectangular antiadherente de unos 15 x 20 cm. aproximadamente.
Untamos con los 20 g que hemos dejado de mantequilla el fondo y las paredes de la fuente para horno.
Ponemos el horno a 180ºC, en la función “ventilador”.
Sacamos la masa del frigorífico, la extendemos, cortamos por la mitad con un cortapasta, para cubrir con este trozo, una primera capa de la fuente de horno que vamos a utilizar, recortando la parte que nos sobre.
Con ayuda de una brocha, untamos con mantequilla fundida este pedazo de masa que hemos colocado en la fuente, y sobre el colocamos el segundo trozo de masa, al que también cortaremos la masa sobrante, y untaremos con bien de mantequilla fundida.
Sobre esta mantequilla, extenderemos los 125 gramos de almendra cruda fileteada, por toda la superficie de la fuente.
Una vez extendidas las almendras, realizamos la misma operación con la otra mitad de masa que nos queda, untándola también de mantequilla, y cubriéndola con la última lámina que nos quedará de masa, para terminar untando la superficie exterior con mantequilla.
Antes de introducir la fuente en el horno; con la ayuda de un cortapasta, realizaremos los cortes necesarios para poder obtener porciones de 2,5 x 3,5 cm aproximadamente, como se ve en la siguiente imágen.
Introducimos en el horno a 180ºC durante un tiempo de 40 minutos.
Antes de sacar del horno la fuente, ponemos un cazo a fuego lento para preparar el jarabe o caramelo, con el agua, azúcar, miel y el zumo de medio limón; moviéndolo continuamente con una cuchara de palo, hasta conseguir un jarabe o caramelo líquido.
Según sacamos la fuente del horno (que saldrá como se ve en la imágen superior), y con la ayuda de una brocha de silicona, untamos bien la superficie de todas las delicias con el jarabe o caramelo, y las espolvoreamos con pistachos naturales triturados.
Dejamos que se enfríe, separando las porciones con ayuda de una pequeña paleta o espátula.
OBSERVACIONES:
El motivo de utilizar una fuente antiadherente, es para poder separar bien las porciones, ya que en el cristal algunos trozos se nos pegaron un poco al fondo.
La harina o preparado panificable sin gluten, que hemos utilizado, es Proceli Basic Mix, cuya composición es: Almidón de maíz, azúcar, espesante (goma xantana), emulgente (E-472e), sal, gasificantes (difosfato disódico, bicarbonato sódico).
Por supuesto, el relleno se puede realizar con otros tipos de frutos secos, y en Turquía parece que lo más tradicional es utilizar pistachos, pero para los celíacos, siempre hay que comprobar que los pistachos o cualquier fruto seco tostado no contienen gluten, ya que algunas veces para tostarlos se utiliza harina.
y yo que los vea.
El día 17 fue el cumpleaños de mi compañera y había que celebrarlo. El domingo vinieron mis cuñados y las sobrinas. Hay que hacer pan para mis cuñados y postre para las sobrinas. El pan da igual pero, el postre por petición popular tienen que ser tarta de queso y donuts.
El viernes me curro el pan, tres de espelta. Una muestra.
La receta esta, y aquí la versión mejorada.
El domingo me curro los donuts y la tarta de queso.
Peeeeero, lo mejor suelen ser las sorpresas y yo les tenia preparada una que me curre el sábado. Cual? Esta
Y esto que es? Pues esto es el Lard Cake de Dan Leppard. Pero si tu no sabes ingles, diréis mas de un@ y así es. Pero, colegas si que tengo y muy buen@s. En este caso mi amiga Teba me mando una fotocopia de la receta, abrí cuatro traductores de la red y a traducir. Cuando lo tuve traducido, ya os imagináis como, se lo mande. Me hizo unas pequeñas correcciones y est voila.
La recetica con estos ingredientes:
- 500gr. de harina panificable
- 200gr. de masa madre blanca
- 250gr. de agua a 20º
- 13gr. de sal
- 2 cucharillas y media de levadura fresca desmenuzada (10gr.)
- 150gr. de manteca de cerdo
- 150gr. de azúcar glasé
- Nuez moscada rallada
- 2 cuchadas de azúcar glasé para espolvorear
En un bol mezclar la harina y la sal. En otro, batir juntos la masa madre, el agua y la levadura. Verter el liquido en los ingredientes secos y mezclar hasta tener una masa suave, pegajosa. Cubrir y dejarla durante 10´.
Aceitar la superficie de trabajo y amasar durante 10´´, darle forma de bola, introducir en un bol aceitado, cubrir y dejarla otros 10´. Sacar la masa y volver a repetir la operación pero esta vez el reposo sera de 1h. a 21-25º. Para amasar, usé los amasados cortos del susodicho.
Enharinar la superficie de trabajo, estirar la masa hasta que sea un rectángulo de 1,2cm. de espesor. Cortar la manteca en rebanadas delgadas y extenderla en las 2/3 partes de la masa. Espolvorear el azúcar uniformemente sobre la manteca, luego doblar el tercio restante de la masa para cubrir la mitad que contiene la manteca y el azúcar y, de nuevo doblar la mitad de abajo hacia arriba (como si fuera una carta). Toda la manteca y el azúcar deben estar cubiertos dentro de la masa. Comprobar que la masa esta ligeramente enharinada por ambos lados, luego estirar la masa con cuidado hasta que sea otra vez un rectángulo como el de antes. Doblar la masa en tres una vez mas, luego cubrirla con un paño y dejarla en un lugar fresco durante 30´. A mi, lo del lugar fresco se me paso.
Estirar la masa sobre la superficie de trabajo hasta que sea un rectángulo de 1cm. de espesor. Enrollar la masa a partir de un extremo en un cilindro apretado, luego dejarla sobre la superficie, cubierta, durante 10´.
Forrar la base de un molde desmontable con papel vegetal. Con una cuchilla, lame o algo afilado, cortar el cilindro de masa longitudinalmente. Entonces, con la superficie de corte hacia arriba, hacer una espiral con la masa en la base del molde. Ponerle el lateral forrado con papel vegetal. Cubrirla y dejarla durante 1h. o hasta que casi haya doblado el volumen.
Precalentar el horno a 200º. Rociar la nuez moscada sobre la masa, luego espolvorear el azúcar. Hornear en el centro del horno durante 20´, luego bajar la temperatura a 175º y hornear durante otros 40´, o hasta que la superficie tenga un bonito color marrón oscuro casi como “quemado”. Dejarlo enfriándose en el molde durante 15´ antes de pasarla a una rejilla.
Y a ponerse como el kiko. On egin. Buen provecho
Besarkada bat denontzat. Un abrazo pa tol personal.
Esta entrada, se la dedico a Amaia que es la del cumple. Muac, muac.
Y muchas gracias a Teba, muxu bet politte. Mila esker.
Hola, soy María C. y después de algún tiempo de lectora y comentarista me decido a participar más activamente en este blog. Un poquito, que soy vaga y además bastante amateur en esto del pan. Pero a lo mejor por blogósmosis se me pega algo …
Aunque este blog es de pan mi primer post va de dulces. Aunque algo de pan hay. En el nombre. Pan-ellets. Uuugh, que ocurrente estoy. Yo pensaba que todo el mundo conocía estos dulces típicos de la castañada en Cataluña. Y se ve que no. Y son aptos para celíacos. Asi que allá van, dedicados a Ana y Víctor, que al no ser catalanes se los pueden hacer y comer cuando quieran sin sufrir desfases del calendario gastronómico interior.
PANELLETS
Para el mazapán:
500 gramos de almendra molida (cruda)
100 gramos de patata (cocida con piel)
400 gramos de azúcar
1 yema de huevo
La corteza rallada de un limón
Pelar la patata y aplastarla con un tenedor. Dejar enfriar.
En un bol mezclar el azúcar con la yema de huevo, añadir la patata y la mitad de la almendra , seguir mezclando hasta obtener una pasta homogénea. Añadir el resto de la almendra y la ralladura de limon y repetir la operación. Usar las manos o la batidora -o el thermomix si lo teneis- pero que quede un mazapán bien fino y homogéneo. Formar una bola y dejarla reposar (tapada) en sitio fresco por lo menos un día antes de formar los panellets.
Se pueden hacer de diferentes sabores. Para ello dividir la masa en tantas partes como gustos..Y si os gustaba modelar con plastilina de críos es vuestro momento de poneros creativos. Los de la foto los hice así :
De piñones: hacer bolitas de mazapán del tamaño de una nuez, rodearlas de piñones excepto en la base y pintar con huevo batido. Los mas clásicos y exquisitos, pero cuesta conseguir que los piñonesdeldemonionosepeguenenlamasadeunabuenavezyahise-que-den. Avisados estais.
De coco: mezclar coco rallado con el mazapán (unos 50 grs de coco por 250 de mazapan), añadir unas gotas de agua si queda muuuuuy seco y formar montañitas. Espolvorear con azúcar glas. Hombre, se les puede dar otra forma pero así quedan muy aparentes y no cuesta nada aplastar una bolita con tres dedos y tirar hacia arriba. Para amantes del coco y nostálgicos de la montaña.
De café: mezclar 1 cucharada de café muy molido con unos 250 grs de mazapan. Espolvorear con azúcar glas. Forma granodecafé era una tentación pero clavé los ultimos piñones en un homenaje sin pretensiones a la arquitectura del país dogon, me debió dar un aire, no sé, no habia superado lo de los piñones…
De carne de membrillo: formar un cordón grueso( 4 cms?) con el mazapán (metido en plastico alimenticio no se pringa uno tanto), abrirlo a lo largo por la mitad, formar un surco en cada una de las dos partes y rellenar con una barrita de carne de membrillo tan larga como el cordón. Cerrar de nuevo procurando que el membrillo quede en el centro. Cortar el cordón en rodajas de unos 2 cms. Espolvorear con ….ajá: azúcar glas.
Precalentar el horno (bien caliente). Colocar los panellets en la bandeja sobre papel vegetal. Diez minutos . Más no que se ponen como piedras.
Comer cuando estan fríos. Con vino dulce (frííío). O con café (caliente, claro). Repartirlos entre vuestros amigos y familiares o en la oficina, que salen un montón. No combinan con hacer dieta, lo siento Pachi.



























